lunes, 10 de marzo de 2014

Siempre por la puerta grande

El de mi izquierda no para de escribir.
El de mi derecha también.
Los 3 estamos en la misma habitación de la oficina, mientras que el jefe vigila receloso por la ventana continua.

Ellos temen sus broncas. Yo las recibo con una sonrisa bobalicona y con mi cabeza en las nubes.
Ellos no paran de trabajar. Yo me paso las horas deambulando por Internet y vagueando por mi mente.

¿La diferencia?

A ellos les paga una miseria de sueldo. A mí ni eso.

Pero esto se acaba, señores. La semana que viene acaba este teatro empresarial. Dejaré de levantarme cuando aún no están ni las putas calles puestas. Puede que incluso me vaya antes. Como bien aprendí de mi padre: "Siempre por la puerta grande".

Con esto he aprendido a que el mejor jefe que voy a tener, voy a ser yo mismo.

¡Bae!

sábado, 15 de junio de 2013

Pulp Fiction

Jules Winnfield: Okay, so, tell me about the hash bars.
Vincent Vega: So what you want to know?
Jules: Well, hash is legal there, right?
Vincent: Yeah, it's legal, but it ain't a hundred percent legal. I mean, you can't walk into a restaurant, roll a joint, and start puffin' away. They want you to smoke in your home or certain designated places.
Jules: Those are hash bars?
Vincent: Breaks down like this, okay: it's legal to buy it, it's legal to own it, and if you're the proprietor of a hash bar, it's legal to sell it. It's illegal to carry it, but that doesn't really matter 'cause, get a load of this, all right; if you get stopped by the cops in Amsterdam, it's illegal for them to search you. I mean, that's a right the cops in Amsterdam don't have.
Jules: [laughing] Oh, man. I'm going, that's all there is to it. I'm fucking going.
Vincent: Yeah, baby, you'd dig it the most. But you know what the funniest thing about Europe is?
Jules: What?
Vincent: It's the little differences. I mean, they got the same shit over there that we got here, but it's just...it's just, there it's a little different.
Jules: Example?
Vincent: All right. Well, you can walk into a movie theater in Amsterdam and buy a beer. And I don't mean just like in no paper cup; I'm talking about a glass of beer. And in Paris, you can buy a beer at McDonald's. And you know what they call a Quarter Pounder with Cheese in Paris?
Jules: They don't call it a Quarter Pounder with Cheese?
Vincent: Nah, man, they got the metric system. They wouldn't know what the fuck a Quarter Pounder is.
Jules: What do they call it?
Vincent: They call it a "Royale with Cheese."
Jules: "Royale with Cheese."
Vincent: That's right.
Jules: What do they call a Big Mac?
Vincent: A Big Mac's a Big Mac, but they call it "Le Big Mac."
Jules: [in mock French accent] "Le Big Mac." [laughs] What do they call a Whopper?
Vincent: I don't know, I didn't go in a Burger King.

martes, 11 de junio de 2013

Un día más, un día menos


Un día más, un día menos. Todos los días son iguales; tienen las mismas horas, los mismos minutos, los mismos segundos, pero no todos son iguales. El tiempo es relativo, como la vida misma.  Pero eso lo sabemos todos, no hace falta ser un genio, un Albert. Podemos mirar el pasado y sentirlo como si aún viviésemos en él, podemos ‘volver’ a sentir de la misma intensidad. Podemos mirar al futuro y sentir que ya ha llegado. Podemos sentirlo tanto que incluso actuemos de forma distinta, pensando que ya lo hemos conseguido. Pero siempre nos olvidamos del presente.


No, no soy de esas personas que tienen como hobby proclamar a los cuatro vientos la filosofía de ‘¡vive el presente, tío!’ y menos aún de los que lo difunden de palabras y de actos están contando los días para que llegue el verano. No. Siempre es bueno tener un margen de Pasado (para no olvidar de donde venimos) y de Futuro (pasa saber a dónde poner el siguiente pie).
Y tú te estarás preguntando, ¿qué cojones estás diciendo? ¿Por qué a estas horas te pones a decir gilipolleces banales?

Pero la pregunta que yo me hago es: ¿Por qué me llaman Charly?  

Primero teneis que escuchar una palabra: Boadicea

miércoles, 22 de mayo de 2013

Sueños


Dicen que los sueños son reales mientras duran. ¿Pasará lo mismo con la vida? Muchos exploramos la relación entre el cuerpo y la mente. Nos llaman psiconautas. Somos los exploradores del mundo de los sueños. Se trata de los dos estados opuestos de la conciencia que en realidad no se oponen.

Al estar despiertos el sistema neurológico evita que los recuerdos sean vividos. Esto tiene sentido. ¿Qué pasaría si confundiéramos la imagen perceptual de un depredador con el recuerdo de uno o si el recuerdo de un depredador creara una imagen perceptual? Correríamos cada vez que tuviéramos un pensamiento aterrador.

Ahora, existen neuronas que inhiben las alucinaciones. Y a su vez, se inhiben cuando soñamos. Esto permite que el sueño parezca real y evita que se den otros procesos perceptuales. Por eso los sueños se confunden con la realidad.

Para el sistema de actividad neural que crea nuestro mundo, no hay diferencia entre soñar una percepción y una acción, y la percepción y acción de la vida misma.

La noción de que la vida está envuelta en un sueño ha sido un tema dominante entre filósofos y poetas. ¿No debería tener sentido que también la muerte lo esté? ¿Que después de la muerte, la vida consciente continuase en lo que llamaríamos un 'cuerpo ilusorio'? Sería el mismo 'cuerpo ilusorio' de tu vida ilusoria excepto que en el estado posmortal, jamás podrías despertar. Jamás podrías regresar a tu cuerpo.

martes, 21 de mayo de 2013

Encuentros


Una taza de café. Una tostada rebosante de mantequilla. El aire fresco veraniego acariciando mis mejillas. Leer un libro, noticias y opinión. Sonreír. Ser sonreído. Cruce de miradas. ¿Me mira a mí? No creo que se haya fijado en un chico como yo.. ¡Pero me ha mirado! ¡He sentido sus ojos! Ha sonreído conmigo. ¿Seguro que se ha fijado en mí, no? Volveré a mirar. Me siento feliz. Curioso, por saber qué estará pensado. Por saber algo más sobre ella. Lo que pretendía con esa sonrisa, esa mirada. Se levanta. Coge sus cosas y se marcha. ¡Se marcha! ¡Sin darme una explicación de qué quería! ¡Me deja aquí sentado con mis dudas! ¿Acaso no ha sentido lo mismo que yo? ¿Acaso no ha sentido el cruce de miradas, las sonrisas que nos hemos devuelto? Me quedo con la duda, corroyendo mi cabeza como ácido.

La brisa es  demasiado fría. La mantequilla se derritió hace ya tiempo. La tostada está incomible. El café helado. Tendría que haberme levantado y haberla perseguido. Tendría que haberle hablado, saludado, preguntado. Me río de mí y conmigo. Ahora florecen muchos “tendría” y “ado”.. no me gustan. Pido la cuenta. Me levanto y me alejo de la cafetería en la otra dirección. No paro de pensar en ella. Siento que si recuerdo con fuerza su rostro, su pelo, su olor, podré volver a verla. Pobre de mí. Pero eso sólo lo sabe el camarero quien ha podido contemplar desde la barra lo ocurrido. Solo él sabe si volverán a sonreirse de nuevo, a cruzar miradas. Sólo él sabe si incluso volverán a cruzarse hoy mismo otra vez, o será dentro de un largo tiempo. Pero él solo es un camarero. ¿Qué sabrá él de todo esto? Solo sirve café y tostadas.

lunes, 20 de mayo de 2013

Cita


“Lo que quiero decir es que me he ido de un montón de colegios y de sitios sin darme cuenta siquiera de que me marchaba. Y eso me revienta. No importa que la sensación sea triste o hasta desagradable, pero cuando me voy de un sitio me gusta darme cuenta de que me marcho. Si no luego da más pena todavía

(The Catcher in the Rye) [El guardián entre el centeno]